Hoy sobran las palabras para decir que se ha ido de Vigo un hombre que derrochaba alegría y bondad allá por donde pasaba. Amigo de sus amigos. Y es que no era necesario conocerle a fondo para poder afirmar estas cualidades de Antonio R. De hecho, yo no le conocía a fondo, pero bastaba con tratarle de vez en cuando para darse cuenta del tipo de persona que era. Además, el hecho de tener como gran amiga a uno de sus hijos es, en este caso, la prueba indiscutible de cómo se contagia y se transmite toda esa cantidad de valores que él poseía.
La muerte duele mucho y, quien más o quien menos, ha vivido la pérdida de un ser querido. Pues bien, este padre de familia falleció ayer y se enterró hoy, justo el día que coincide con su 57 cumpleaños.
Nadie puede dudar de que la bondad y el buen hacer de Antonio se premia con algo muy especial y,por eso, todos los que le conocemos y los que le hemos acompañado en estos dos días tenemos la certeza de que ahora está descansando muy tranquilo.
Todo mi cariño y mi apoyo a su familia.

Que Dios lo tenga en su gloria...
ResponderEliminarSin duda él y su familia son un ejemplo a seguir, todos los buenos adjetivos que se les puede atribuir serían insuficientes para describir su bondad.
ResponderEliminar