Ni Cabalgata, ni día de Reyes. Es lo que tiene vivir en una de las ciudades que cuenta con tan solo un 10% de católicos. Desde el 26 de diciembre todas las tiendas están de rebajas porque el 25 es cuando se celebra el día de los regalos de Papá Noel.
Y es que la mayoría de la gente no tiene ni idea de qué es eso de los tres Reyes Magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar. Sin embargo, me quedo satisfecha por haber podido explicarles a mis alumnos de español el porqué de nuestra celebración del 6 de enero.
Este 6 de enero ha sido muy diferente para mí porque, además de que estaba sola en casa, no tenía sobre mi mesa de desayuno el típico y delicioso roscón de Reyes que prepara mi madre cada año acompañado de un buen chocolate a la taza. ¡Cómo lo he echado de menos! Y también los regalos bajo el árbol, claro…
De todos modos, tampoco me puedo quejar, pues recibí en mi cuenta corriente un dinerillo de mi familia y me concedí pequeños caprichos ese día que mi compañera de piso María completó a su llegada por la noche.
Aquí os muestro mis regalos de Reyes al completo:
Y aquí os los muestro en detalle:
| La famosa revista Glamour y un calendario de mesa muy original con ideas para hacer cosas interesantes y útiles diariamente. |
| Mi adorada agua de colonia de Nenuco que aquí no se vende en ningún lado. Un lujo de regalo que me trajo María de España. |
| Unas cremas maravillosas que también vinieron en la maleta de María para cuidar mi piel dañada por el acné. |
| Simplemente, un compendio de puntos básicos de gramática alemana, de PONS. |
| Un bolso monísimo de piel de ZARA de uno de mis colores favoritos: camel. |
| Y para despedir el día de Reyes…¡Un delicioso Cola Cao llegado de España con María! |
