Ayer asistí a una charla sobre grafología que una experta en la materia impartió en una librería de la ciudad. En los casi 90 minutos que duró, pude aprender cosas muy interesantes relacionadas con la escritura y la personalidad.
Anuncio sobre la charla.
Lo cierto es que la mayoría de las cosas que nos comentó ya me sonaban conocidas porque en mi segundo año de carrera tuve que hacer un trabajo relacionado con la grafología. De hecho, no os voy a comentar lo que nos contó la grafóloga porque he recuperado el PowerPoint que utilicé en su día para introducir el tema de la grafología. Espero que os resulte interesante y que podáis llegar a reconoceros en vuestra propia letra.
Dame la escritura de una mujer y yo te daré su carácter.
Vuelvo a la carga después de un tiempo desaparecida. ¡Más de medio año sin escribir! No me lo puedo creer. Estos últimos meses he estado volcada completamente en el máster que estoy haciendo y no he encontrado los momentos para ponerme a contar cosas. Pero no pasa nada, he vuelto y espero seguir cumpliendo más a menudo creando nuevas entradas...
La de hoy es una entrada diferente y veréis por qué. ¿Os gusta la poesía? ¿Leéis poesía? Si bien es un género que está un tanto olvidado, un buen libro de poesía no deja indiferente a nadie. La poesía suena muy bien. La poesía rima y con ella se pueden expresar muchas emociones y estados de ánimo. Eso es lo que consiguió Yolanda Castaño el pasado jueves 31 de marzo frente a un público muy variado en el salón de actos de la biblioteca Miguel González Garcés.
Yolanda Castaño es una poetisa en lengua gallega que a muchos de vosotros os sonará por su trabajo en el programa Cifras e letras, en la televisión de Galicia. Es un rostro bastante conocido en el panorama gallego, sobre todo, porque su poesía ha estado acompañada de muchos premios y reconocimientos. En este enlace a su página web podéis obtener más información sobre ella.
Como os decía, el pasado jueves asistí a un recital de poesía que ella misma protagonizaba. Me apetecía hacer algo diferente y, como era gratuito, también animé a mi padre a que me acompañase. Debo reconocer que no fue lo que me esperaba porque hubo ciertas cosas que me sorprendieron.
En un principio pensé que el evento trataría simplemente de que Yolanda leyese algunos versos de su obra poética. No obstante, hubo más cosas en esa escasa hora que duró su intervención. Efectivamente, leyó partes de sus poemarios, todos en gallego, pero de una manera que yo nunca había escuchado recitar a nadie. Ponía entonación, emoción y sentimiento al leer cada uno de los versos y penetraba en el público de manera que lo hacía partícipe del contenido que estaba recitando. El siguiente es un vídeo sobre el poema Reservado donde se puede apreciar esta manera tan suya de recitar:
Además, nos mostró algunos booktráileres de algunas de sus obras. Yo nunca había oído esta palabra hasta el otro día. No sabía que existían "tráileres" para promocionar libros y allí lo descubrí. A continuación, voy a mostrar dos de los vídeos que allí pudimos ver:
Título: A segunda lingua.
Título: A egoísta.
En definitiva, fue una experiencia nueva para mí en la que pude aprender un poco más sobre poesía. Si bien es cierto que me gustó ver lo bien que recitaba los poemas, debo decir que los booktráileres me resultaron un tanto tristes y decadentes, lo que atribuyo a mi poco conocimiento sobre el mundo de la poesía, dado que imagino que estaban llenos de significado que yo no logré captar.
Y ahora, uno de sus poemas para despedirme:
ARTE DA ANÉMONA
Non pensa en ningún príncipe a princesa.
O sol ergueuse polo oeste e péchanse tódalas chagas.
Arte da anémona: errar e traslucir a mímese,
un doado e hostil recoñecerse.
No meu expedicionario corazón non teño almea.
Nin vereas, nin ruinas que acariciarme.
Pero hoxe o sol ergueuse polo oeste
e eu conto de memoria os trazos da paraxe.
Nada hai en min que non vaia presentir cando me ocupe.
Sopro anterior a todo e nunca antes.
Galería de Damas: suicídase esa imaxe.
Todo o que a miña cabeza podía saber de min.
Conxuga ese verbo intransitivo; transita sen pés por esta onda.
Presaxia esta anémona: abrirse a cada araxe
inédita á vez e parte da miña pel.
Que cada esforzosamente trepada certeza se me mate.
Lo admito. Soy una enamorada de los olores. Los buenos olores, claro está. Me gusta cómo huelen el mar, los árboles, las flores, el café recién molido. También me gusta el olor de los libros viejos, de la tapicería de un coche nuevo o de una comida recién preparada.
Me encanta la gente que huele bien, que desprende un olor natural y se le reconoce fácilmente por este. Admito que me encanta la combinación de hombre trajeado con unas gotas de colonia fresca...
Muchas veces el olor natural es fruto del uso de alguna colonia o crema hidratante. Sin embargo, aunque haya muchos perfumes o cremas a la venta, siempre van a oler un poco distintos según el tipo de piel al que se le aplique, ya que cada persona adquiere un olor particular que va asociado a su personalidad.
Este olor diferente entre unas personas y otras es debido a factores como nuestra alimentación, clima, temperamento o edad. Además, cada piel contiene de forma natural un cóctel químico particular que deja un rastro de aroma irrepetible. Así, al juntarse los perfumes con el olor corporal de una persona adquieren vida propia y crean una seña de identidad única.
Otros de los olores que me gustan son los que van asociados a lugares como por ejemplo la casa de una amiga, una iglesia, el colegio, la universidad o la cafetería de al lado de tu casa. Es como si el olor de estos lugares te estuviese dando la bienvenida tan pronto los pisas.
En la actualidad hay muchas formas de, digámoslo así, "comprar un buen olor". A los clásicos perfumes, colonias o aguas de colonia podemos sumarles las cremas hidratantes corporales, geles de ducha o champús para el cabello. Para nuestro hogar, podemos encontrar en el mercado un sinfín de ambientadores o productos de limpieza que desprenden un delicioso aroma. Y para nuestra ropa… ¿Qué mejor que un fresco suavizante?
Estos son algunos de mis productos comprados recientemente que desprenden un rico aroma...
1. Gotas de Mayfer. Es un agua de colonia fresca que recuerda a un aroma infantil.
2. Clenosan. Es una crema hidratante corporal de parafarmacia muy fácil de extender.
3. Moussel. Gel de ducha, gel de ducha hidratante, jabón de manos y recambio.
4. Herbal essences nude 0%. Champú y acondicionador.
5. Gal. La clásica vaselina neutra perfumada.
6. Desodorante NIVEA.
Había miles de aromas en su ropa. Olor a arena, piedra, musgo. Aún el de la salchicha que había comido semanas antes. Solo faltaba un olor, el suyo.
Era sábado por la tarde y estaba un poco aburrida en casa. No tenía ningún plan para la tarde-noche porque algunos de mis amigos no estaban en Coruña o tenían planes familiares.
¿Qué hacer? No me apetecía leer ni ver la tele, así que decidí ponerme a ordenar unas cajas grandes de cartón que tengo en la parte superior del armario. Son las típicas cajas donde se guardan los trastos, esas cosas del pasado, de la infancia. Las típicas cajas a las que no se acude con frecuencia y se llenan de polvo enseguida.
Hacía mucho tiempo, podemos decir años, que no las abría y dentro me encontré con un montón de cosas de las que ya casi ni me acordaba que tenía: libros de lectura infantiles, un juego de mesa para aprender inglés, un yoyó, un tres en raya, un disfraz de demonio, alguna ropa de ballet, la figura de mi tarta de comunión o algunos de mis juguetes favoritos, entre los que se encontraban la famosa Gameboy Pocket o el exitoso Tamagotchi de 1997.
¿Quién no recuerda estos dos últimos? Fuimos muchos los que durante la infancia pasamos horas delante de ellos intentando pasar las fases de los juegos o cuidando a nuestra peculiar mascota virtual. Y recuerdo que me divertía muchísimo…
Así fue que me dio por revivir esa fase de la infancia y me puse a jugar como una niña. Primero le puse unas pilas al Tamagotchi y enseguida se puso a funcionar. Y del huevo salió la peculiar mascota que sigo cuidando desde hace tres días. Después, encendí la Gameboy y me puse a jugar con varios de los juegos que conservaba. Lo cierto es que me fue muy bien, es como si no hubiese perdido las habilidades de juego que tenía de antaño…
¿Y a quién no le gusta sentirse niño otra vez? Yo te invito a ello, a que remuevas entre tus recuerdos de la infancia y rememores esa época de la vida en la que jugar era lo principal y los problemas, prácticamente inexistentes...
Cada vez me gusta más huir de las grandes multinacionales y descubrir el encanto de las tiendas pequeñas, ya sean de firmas conocidas o no. Pensamos que ahorramos más comprando en las grandes superficies pero lo cierto es que no es siempre así.
Estos últimos meses he descubierto en A Coruña un montón de tiendas pequeñas en las que nunca había entrado o de las que, simplemente, desconocía su existencia. Las descubrí porque quería comprarme un atuendo original y elegante para la boda de mi hermana que se alejase de las típicas tiendas de moda que todos acostumbramos a visitar. No fuera a ser que coincidiese con alguna invitada en ese día tan especial…
Después de mucho mirar durante estos meses, me decanté por un mono rojo muy elegante de la firma Alba Conde. No era lo que tenía en mente pero al final me convenció porque era un modo de huir de los típicos "vestidos de princesita", es decir, todos aquellos vestidos que llevan algo de pedrería y tienden a ser largos.
Así, en su búsqueda, pude entrar y conocer un montón de tiendas interesantes que me enamoraron y cuyas dependientas se mostraron muy atentas y amables en todo momento. Estas son algunas de ellas:
Se pueden encontrar tanto prendas de uso cotidiano como prendas de fiesta. No vende mucho complemento y los precios son altos, en general. Como he dicho antes, aquí compré un mono muy elegante para una boda. El trato fue muy cordial en todo momento.
No cuenta con una página web oficial. Sin embargo, tiene tiendas en A Coruña y Orense. Es una tienda preciosa y con buenos precios. Vende mucha prenda de fiesta, así como complementos. Aquí me probé un montón de vestidos que, en un principio me parecían ideales pero que, puestos, no me sentaban nada bien. En general,no me gustaron porque tenían mucha pedrería.
Es la famosísima firma que le gusta llevar mucho a famosas como Paula Echevarría.Visité la tienda que la firma tiene en A Coruña y debo decir que los vestidos de fiesta que allí vi me dejaron horrorizada. Me gustó mucho más la ropa casual que tenían.
Conocí esta firma en el otoño de 2007, cuando mi bailarina de ballet favorita, Tamara Rojo, ejerció de modelo para promocionar la colección de otoño e invierno de ese mismo año. Vistió las prendas de un modo tan elegante y con tanta clase que la firma quedó grabada en mi cabeza como creadora de colecciones muy sofisticadas.
Visité la tienda que la firma tiene en Plaza de Lugo y aunque vi un par de vestidos que me gustaron (con precios elevados, debo decir) lo cierto es que ya no tenían mi talla o bien no los veía demasiado de fiesta, sino más casual.
Conozco dos tiendas en toda A Coruña. Entré también en busca de un vestido de fiesta pero no me probé ninguno porque no me convencieron en absoluto. Debo decir también que fue una de las últimas tiendas que visité en estos meses y que muchos vestidos ya se habían vendido o ya no quedaban tallas.
Estos son algunos vestidos que se pueden encontrar en su página web:
Es una tienda ideal y la chica que la atiende no puede ser más amable. Tiene un montón de vestidos y complementos de fiesta. Trabaja diferentes marcas, sobre todo, la conocida marca NAF NAF. Aquí me compré un vestido muy sencillo de color melocotón para la boda de unos amigos que tengo en septiembre.