Para perderse entre un montón de ámbitos hacia donde las palabras me dejen llegar:
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viernes, 29 de marzo de 2013

QUERIDO BLOG

Querido blog,

Hace unos tres meses que te tengo abandonado, que no escribo porque nada me inspira y siento no tener mucho que contar. Y es que desde que llegué de Alemania y me asenté en mi tierra natal, A Coruña, mi cabeza ha estado dando mil vueltas en lo que concierne a mi futuro. Por una parte, mi contrato como auxiliar de conversación en Essen había terminado y, por otra, tenía ganas de quedarme en Alemania para encontrar un trabajo relacionado con mis estudios universitarios. 


Sin embargo, decidí venirme a España para meditar con calma las posibles opciones que tenía en mente y que quería hacer realidad en alguna de las ciudades alemanes próximas a Essen. Así, decidí que Colonia sería mi destino a partir del 25 de abril de 2013 y me puse manos a la obra con ayuda de mi gran ordenador para conseguir alojamiento y trabajo. Conseguir alojamiento fue tarea fácil porque mi amiga portuguesa Lúcia, que lleva muchos años viviendo allí, me dio el contacto de una residencia que ella bien conoce. El tema trabajo ya es otro cantar. Desde enero he estado buscando ofertas de trabajo para esta ciudad en lo que se refiere a agencias de traducción, academias de idiomas, secretariado de lenguas extranjeras y algún que otro tema relacionado con el turismo. El resultado es el obvio, que encontrar un trabajo cuesta y mucho. Alemania no regala absolutamente nada y cada una de las empresas sabe muy bien lo que busca para su trabajador.

Bandera de Colonia (Köln)

Y me explico. Mi amiga Lúcia me dijo que probase suerte en un colegio privado que ella conocía y que estaba situado muy cerquita de Colonia. En este caso solicité ser profesora de español y tras enviarle mi carta de presentación, CV y título provisional me respondieron inmediatamente diciéndome que todo era muy interesante pero que para ejercer de profesor en Alemania era indispensable pasar unos exámenes oficiales conocidos como Referendariat.¡Y claro que los conocía! Lo que pasa es que pensé que para los colegios privados no era necesario. Pues nada, algo aprendido y de lo que tomo buena nota para poder seguir formándome en este ámbito, en caso de que no me salga ninguna otra posibilidad de trabajo interesante. Algo parecido me sucedió en una academia de idiomas. Me dijeron que les contactase, pues tenían alguna vacante para profesor de español, tras haber superado el examen de alemán para extranjeros DaF (Deutsch las Fremdsprache).Y sí, este examen también lo conocía pero no sabía que era indispensable para algunas academias de idiomas. Mi tarea es pues preparar y presentarme a este examen cuando haya llegado allá. Pero también obtuve más respuestas negativas por parte de agencias de traducción e interpretación y academias de idiomas. Que si la plantilla estaba completa, que hasta septiembre no van a necesitar a más personal, etc. Y lo típico: que guardarían mis datos por si me necesitan en el futuro. Pero también obtuve respuestas positivas e incluso tengo fecha en mayo para una entrevista de una empresa que se dedica a la venta de viajes en Internet.




Suceda lo que suceda, tengo esperanzas de conseguir algún trabajo dentro de mi campo y mientras no aparezca, y como dije antes, podré seguir formándome en la docencia y en el idioma alemán. Lo cierto es que este viaje es una gran aventura personal, pues esta vez desconozco el tiempo que estaré viviendo allí, ya que dependerá en gran medida del trabajo. También desconozco la gente con la que me encontraré, aunque ya cuento con dos amigas que viven allí, mi amiga Teresa de Essen y otros amigos de ciudades cercanas. Sé que sola no me voy a sentir, eso sí, la situación va a ser muy distinta de la de estos casi cuatro meses que llevo en mi casa donde he trabajado (algunas horitas) como profesora de inglés, alemán, lengua y gallego e, incluso, de ballet; donde he dedicado las mañanas a dormir y a hacer deporte; donde están mis verdaderos amigos con los que tanto disfruto de aquí para allá; y donde mi familia me ha estado mimando mucho.

Y Dios dirá, cómo va fluyendo todo esto. Yo, por el momento, me sumo a la virtud de la paciencia, a ir haciendo poco a poco y, sobre todo, a dejarme sorprender. No soy una hija fugitiva, solo aparco mi casa temporalmente, para descubrir cosas nuevas y aprender de todo lo que me rodee. ¡A ver qué pasa en Köln!

sábado, 22 de diciembre de 2012

LA LENGUA DE HEIDEGGER

Esta mañana me encontré con un artículo periodístico sobre mi escritorio que se titula exactamente La relevancia de la lengua de Heidegger, de Enrique Gimbernat. No dudé ni un segundo de que estaría relacionado con el idioma alemán, pues en mi casa soy la receptora indiscutible de cualquier tipo de noticia, curiosidad o hecho que tenga que ver con el país germano. 



Y me dispuse a leer el artículo completo y subrayé ciertas ideas que me parecieron relevantes. Algunas de ellas son:

  • El alemán no se puede aprender de viva voz. El alemán es un problema «de codos».  
  • Es imposible aprender alemán sin haber estudiado previamente, y muy a fondo, su gramática.
  • No podemos llevar a cabo la correspondiente declinación si previamente no conocemos el a veces enigmático género (masculino, femenino o neutro) de la palabra alemana en cuestión.
  • No podemos comprender el sentido pleno de una frase hasta que el interlocutor o el escritor la concluyan, pues el verbo se sitúa muchas veces al final.
  • Si no se estudia su gramática como si fuera, por ejemplo, una asignatura de Anatomía, de Derecho Procesal o de Contabilidad (lo cual supone «repetir y memorizar» muchas veces), ni es posible comprender ni tampoco lanzarse a hablar o a escribir en ese idioma.
  • Su vocabulario de uso habitual es más reducido que el del inglés.
  • Se pronuncia como se escribe, lo que hace posible que los alemanes nos comprendan en el lenguaje hablado, por mucho acento extranjero que tengamos y por mucho que desconozcamos la amplia gama fonética de las vocales. Además, como apenas hay diferencia entre la palabra escrita y la hablada, si hemos llegado a entender lo que se escribe, entonces también hemos llegado a hacerlo de lo que se habla. 
  • La filosofía alemana sigue figurando en un primer plano porque, como afirmó Heidegger, la flexibilidad del idioma para crear nuevas palabras o para juntar en un solo vocablo, por ejemplo, sustantivos entre sí o con adjetivos o con participios pasivos, permite formular con una gran economía y precisión un determinado concepto.

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL ESTILO DE MIRANDA

Miranda Kerr es una top model australiana archiconocida por ser uno de los ángeles de Victoria's Secret. Destacaría de su estilo su frescura y sencillez y, por eso, merece que hoy le dedique esta entrada de blog.










FELIZ NAVIDAD



¿Quién ha entrado en el portal de Belén? 
Gerardo Diego

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén?
¿Quién ha entrado por la puerta?
¿quién ha entrado, quién?.

La noche, el frío, la escarcha
y la espada de una estrella.
Un varón -vara florida-
y una doncella.

¿Quién ha entrado en el portal
por el techo abierto y roto?
¿Quién ha entrado que así suena
celeste alboroto?

Una escala de oro y música,
sostenidos y bemoles
y ángeles con panderetas
dorremifasoles.

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén,
no por la puerta y el techo
ni el aire del aire, quién?.

Flor sobre impacto capullo,
rocío sobre la flor.
Nadie sabe cómo vino
mi Niño, mi amor.

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿CUÁL ES TU CAMINO?

La mayoría de las teorías filosóficas modernas y antiguas coinciden siempre en que el ser humano tiene una meta en su vida: alcanzar la felicidad. Pero, ¿cómo se alcanza esta felicidad? Pues bien, la propia felicidad es una condición inherente a cada ser humano y, por eso, es necesario definir un camino para poder lograrla.

Como introducción, me atrevería a identificar al ser humano con un pequeño caracol, desde que nace hasta que muere. Es decir, camina despacio, comete errores y, cuando esto último sucede, se esconde en su caparazón, en su casa.

Parábola del pequeño caracol

Pero entremos ahora en el punto de cómo construir un camino para ese ser humano que tanto ansía su felicidad. ¿Manuales en "busca de la felicidad"? Miles. ¿Eficacia? Dudo mucho de ella. Y digo esto porque, en primer lugar, detesto los manuales de autoayuda, nunca he creído en su eficacia. En segundo lugar, esa autoayuda para mí se combate siempre eficazmente hablando con la persona adecuada en el momento adecuado. Creo que siempre hay alguien dispuesto a escuchar y el tú a tú es mucho más fructífero que el libro-persona.

Ahora os dejo mi recomendación de lectura que se llama nada más y nada menos que "Camino", de San José María Escrivá de Balaguer. Es un libro pequeñito que tengo en mi estantería desde hace algunos años y que me regalaron por mi Confirmación. Aunque esté rodeado de falsos prejuicios, por ser San José María el fundador del Opus Dei, me resulta indiferente porque a mí me parece muy adecuado tanto para creyentes, agnósticos o no creyentes. 

De hecho, en mi año Erasmus en Austria, en el que viví en un colegio mayor del Opus Dei, teníamos en las estanterías una gran variedad de libros que podíamos coger prestados y me sorprendió cómo chicas de otros países, que confesaban que eran ateas, cogían este libro por propio interés y lo devolvían satisfechas de haber aprendido nuevas lecciones para su vida ordinaria.

Lo que propone el autor del libro es  sencillamente alcanzar la santidad en la vida ordinaria y para ello habla de 46 puntos diferentes tales como la humildad, la obediencia, el estudio, la alegría, propósitos etc. El estilo de redacción es claro y directo.
Libro Camino.