Para perderse entre un montón de ámbitos hacia donde las palabras me dejen llegar:
Actualidad, curiosidades, cultura, viajes, moda, recetas...

martes, 5 de agosto de 2014

UNA DE CITAS...

"Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada." 
(Elisabeth Kübler-Ross)

"El arte de vivir es el arte de esquivar el dolor."
(Thomas Jefferson)

“Las únicas personas que me agradan son las que están locas: locas por vivir, locas por hablar, locas por ser salvadas.”
(Jack Kerouac)

"El cielo no es menos azul porque las nubes nos lo oculten o los ciegos no lo vean."
(Proverbio danés)

"Lloraba porque no tenía zapatos, hasta que me encontré con un hombre que no tenía pies."
(Proverbio persa)

"Es mucho mejor agotarse que oxidarse."
(Richard Cumberland)

"No son los más fuertes de la especie los que sobreviven, ni los más inteligentes. Sobreviven los más flexibles y adaptables a los cambios."
(Charles Darwin)

"Los seres humanos podemos vivir cuarenta días sin comida, tres días sin beber agua, siete minutos sin aire, pero solo unos segundos sin esperanza."
(Hal Linsey)

"Las palabras son las llaves del corazón."
(Proverbio chino)

"Mejor encender una vela que maldecir la oscuridad."
(Confucio)

"La vida es como montar en bicicleta; para mantener el equilibrio tienes que seguir pedaleando."
(Albert Einstein)

"El perdón no cambia el pasado pero engrandece el futuro."
(Paul Boese)

"De todas las opiniones que formamos a lo largo de nuestra vida, ninguna es más relevante que la que formamos sobre nosotros mismos, porque esta opinión es el motor de nuestra existencia."
(Nathaniel Branden)

"Las personas positivas predicen que conseguirán lo que desean, perseveran, y los demás responden a su entusiasmo. Su actitud positiva les beneficia la salud, el amor, el trabajo y el juego, lo que a su vez refuerza su optimismo."
(Susan C. Vaughan)

"La lógica te llevará de la A a la Z; la imaginación te llevará a todas partes."
(Albert Einstein)

"La felicidad está hecha para ser compartida."
(Pierre Corneille)

"La memoria es con lo que olvidamos."
(Alexander Chase)


¿Os gusta alguna en particular?

domingo, 27 de julio de 2014

VACACIONES

Da igual que me acabe de tomar un buen café (por el que me timaron 3,20 €) o esté emocionada por llegar a casa. Es temprano y me muero de sueño. He dormido apenas dos horas esta noche para coger mi vuelo en Berlín a las 6.00 con destino A Coruña. Ahora estoy haciendo mi primera escala en Amsterdam, la segunda será en Madrid dentro de unas horas.

No veo la hora de llegar a casa y abrazar a mi familia y amigos, ver qué cosas han cambiado, cuáles siguen igual, escuchar miles de historias y contarles otras tantas, pisar la playa, volver a escuchar gallego y el acento gallego, comer pescado fresco, tomar algo en una terracita etc. ¡Hay tantas cosas que quiero hacer!

Así, después de 15 meses luchando por hacerme un hueco en Berlín, satisfecha con el trabajo bien hecho, me doy una pausa para disfrutar de mis muy merecidas vacaciones hasta mediados de agosto. Recargaré pilas para regresar a Alemania y continuar con más fuerza.

Regalo de una amiga antes de partir. Significa "¡Haz una pausa!"

martes, 8 de julio de 2014

ANÍMATE A TRADUCIRLO

Me encanta esta frase del escritor americano Samuel Longfellow y os la he puesto en alemán porque es así como la encontré en mi calendario del jueves 19 de junio (tengo un calendario en mi escritorio que cada día me cuenta una anécdota curiosa o me instruye con frases sabias e interesantes como la que escribo más adelante).

Esta frase menciona los términos "pasado", "presente" y "futuro"; tres tiempos verbales que están siempre presentes en nuestras acciones y que nos van definiendo como personas a lo largo de nuestras vidas. Y es que aunque es cierto que a muchos nos gustaría de corazón borrar episodios traumáticos de nuestras vidas y ya no recordarlos nunca más, lo cierto es que lamentablemente no es posible y, por tanto, el presente y el futuro, unidos a una actitud positiva y luchadora, se convierten en verdadera y única esperanza.

Ahora que ya sabéis de qué va el tema… ¿Os animáis a traducirlo?

Blicke nicht klagend in die Vergangenheit, sie kehrt nicht zurück. Weise verbessere die Gegenwart, sie ist dein. Schreite vorwärts, um der nebligen Zukunft furchtlos und mit tapferem Herzen zu begegnen.

Samuel Longfellow

lunes, 16 de junio de 2014

A LA SOMBRA DE UN LLORÓN

Es verano y el calor ha llegado a todas partes, ¡también a la fría ciudad berlinesa! Y ya se sabe que hay muchas formas de sofocarlo: vestir prendas sueltas de tejidos finos, disfrutar de las terrazas de los bares, tomarse un buen baño, tomar bebidas muy frías… 

Sin embargo, ¿habéis pensado alguna vez en tumbaros bajo un sauce llorón? Yo hacía ya muchos años que no me aprovechaba de la magnífica sombra que da este árbol de apariencia triste y hojas verdes. Creo que la última vez fue en verano cuando era solo una niña, en mi aldea, donde teníamos un enorme sauce llorón. Recuerdo que después de comer me escapaba con mi padre a tomar allí la siesta. Poníamos una esterilla, cerrábamos los ojos y este hermoso árbol se encargaba de lo demás: refrescarnos y darnos  una gran sombra.

Pues bien, este pasado domingo después de comer con una amiga en la Hauptbahnhof me dirigía hacia la estación de metro Brandenburgertor dando un paseo y encontré un precioso sauce llorón en las orillas del río Spree. Allí me quedé un rato largo. Me dio tiempo para tomarme un yoghurt, llamar a mis padres por teléfono, leer una revista y quedarme un buen rato acostada simplemente relajándome y pensando en nada. Es increíble cómo se puede disfrutar con algo tan simple como un árbol. ¡Os lo recomiendo!



"Soy un sauce llorón, 
pelo verde y chascón, 

Vivo en la orilla 
de un río tranquilo 
que baña mis pies. 

El calor del verano 
invita a los niños 
que corren a mí. 

Yo les abro mis brazos 
y bajo mi sombra 
me cuentan sus sueños, 
su mundo feliz. 

Sauce llorón, sauce llorón. 

Soy un sauce llorón,
pelo verde y chascón.

Vivo en la orilla 
de un río tranquilo 
que baña mis pies. 

Tengo muchos recuerdos 
de cantos y rondas 
que han hecho aquí. 

Dormitando he cuidado 
sus juegos de reyes, 
de coronas verdes, 
su mundo feliz."

(Letra: "Soy un sauce llorón, de Mazapán")

"La naturaleza es el gran médico y el hombre posee a este en sí mismo. " 
(Paracelso)

lunes, 9 de junio de 2014

VARSOVIA EXPRÉS

Hace poco más de una semana emprendí un viaje en autobús desde Berlín de unas nueve horas para pisar la capital polaca, Varsovia. Tal y como anunciaba en una de las entradas de este blog, el sábado 31 se celebraba la boda de mi amiga polaca Mirella y su actual marido Tomasz y por nada del mundo quería perderme la oportunidad de estar con mi amiga en un día tan especial y ya de paso conocer otra de las capitales que tenía pendiente de visitar en mi lista de viajes.

No sabría por dónde empezar a contaros y es que he disfrutado mucho de muchas cosas, he aprendido de la cultura polaca, he conocido a gente encantadora, he descubierto el encanto de Varsovia... Os iré contando por partes, que es así como mejor os podré ir informando de todo:

LA SENCILLEZ DE LA GENTE

Este es uno de los aspectos más gratificantes que me llevo de Polonia y es que la sencillez es lo que ha caracterizado toda mi estancia allí. Una iglesia sencilla con las flores oportunas, una sola persona que hacía fotos en la iglesia, un discreto coche negro donde viajaban los novios, una salida de la iglesia sin flores ni arroz para no dar trabajos de limpieza a los miembros de la comunidad (los novios habían pedido previamente a los invitados que en lugar de esto se trajera material escolar para los niños de un hospicio), vestidos y trajes de los invitados de lo más corrientes, el detalle de la entrega de una galletita deliciosa empaquetada con su fecha a modo de recordatorio y una caja de dulces típicos polacos, un restaurante y hotel donde había de todo pero sin grandes riquezas etc.

¿Y dos sorpresas? La primera, que los novios se habían visto previamente en la sacristía antes de que el novio esperase por la novia en el altar. La segunda, que los invitados se sentaban en los bancos de atrás, que nadie se "peleaba" por estar delante, al frente, viendo todo lo que sucedía. De hecho, el sacerdote tuvo que pedir por favor que los invitados ocupasen los bancos delanteros. ¡Cuántas diferencias interculturales!


EL BANQUETE

En este grupo de fotos se me ha colado la primera de la izquierda que no pertenece al banquete pero sí al desayuno del día de la boda que la prima de Mirella (con la que dormí de viernes a sábado) me tenía preparado cuando me levanté. Cabría destacar como una costumbre polaca que ellos desayunan siempre salado, normalmente pan con queso, tomate y pepinillo. Junto al yoghurt y el café, estaba todo delicioso. ¡Y con lo que a mí me gusta desayunar!

Entremos ahora de pleno en el banquete nupcial. Como en casi toda boda, aquí no se hizo mucho alarde de sencillez porque había comida para dar y regalar. Nada más llegar al restaurante, había comida sobre la mesa (tipo pinchos a los que se añadían los pasteles y la fruta) que permaneció allí hasta el día siguiente (a excepción de lo que se comiese, claro está). Los platos propios iban llegando poco a poco durante toda la velada (comenzamos sobre las 19:00) y siguiendo el menú que teníamos sobre la mesa. Me gustó el detalle de que cada plato llegaba a una hora determinada, y no todo seguido. Entre plato y plato todos nos levantábamos a bailar, charlar con el resto de invitados, a beber unos chupitos de Vodka o a picar más en la parte de la zona de embutidos que se presentaba como un pequeño bodegón.

Lo cierto es que yo no conocía a ninguno de los invitados pero me hicieron sentir como en mi casa, y es que en poco tiempo sentí como si los conociera de algún otro momento. La lengua predominante fue el inglés y bailar con los chicos (que, por cierto, lo hacían fenomenal) y el resto de los invitados en los bailes grupales fueron para mí los mejores momentos de la velada. Bailamos hasta las tantas de la madrugada y pasamos la noche en el hotel del restaurante donde compartí habitación con otras tres chicas. Dormí estupendamente y recargué pilas para un domingo intenso en el que me esperaba mi autobús a las 22:10.



Algunos de mis compañeros de mesa.

En uno de los momentos del baile.

LOS REGALOS

Los regalos, a diferencia de en España, se entregan a la salida de la iglesia. Todos los invitados entregamos nuestros paquetes y cartas de felicitación y algunos amigos se encargaron de recogerlos todos y llevárselos más tarde a la vivienda. A mí no me gustó la idea porque tenía ganas de entregárselos en persona, ver la cara que pondría, explicarle el por qué de cada una de las elecciones… Sobre todo, quería saber si le valdría una pulsera muy especial que había personalizado para ella.


Y tuve muchísima suerte porque después de cuatro años tuvimos la ocasión de vernos y charlar largo y tendido sobre un montón de cosas (¡también de darle mis regalos en persona!) Primero, lo hicimos durante la velada y después, el domingo. Ella me pidió que la acompañase a su nuevo piso, quería enseñármelo y hablar conmigo sobre todas esas cosas importantes que nos habían sucedido en tanto tiempo. Y es en estos momentos en los que uno se da cuenta de la verdadera amistad. Pasa el tiempo pero tus amigos siguen como siempre, como si estuvieses viviendo con ellos en la misma ciudad y viéndolos cada día. Esa magia es única y con gente tan especial con Mirella nunca se pierde.



LA CIUDAD

Mirella organizó punto por punto mis tres días de estancia en Varsovia. Como ella no podría dedicarme todo el tiempo, claro está, pidió a sus amigos y familiares que me acogiesen una noche en su casa, que me enseñaran esto, que me llevaran de aquí para allá etc.

Y estas son algunas de las fotos que he podido sacar el domingo por la tarde donde nos acompañó el buen tiempo. Definitivamente, tuve unos guías maravillosos y la ciudad me cautivó por completo por sus calles, sus tiendas, algunos de sus monumentos más emblemáticos…  Ha sido realmente una "Varsovia exprés" que ha valido muchísimo la pena. ¡Volveré!

Típicos helados polacos.

Plaza del centro de la ciudad.

Pequeño callejón de la ciudad.

Palacio.

En uno de los parques.

Monumento característico.

Fuente característica.

Banco donde se puede escuchar música de Chopin al presionar un botón.

Preciosa panorámica de la ciudad, al atardecer.

Una de las calles principales.

Palacio de la Cultura y la Ciencia.

Estación de autobuses Centralny.

"La diferencia entre paisaje y paisaje es poca, pero hay una gran diferencia entre los que lo miran (Ralph Waldo Emerson)"