Para perderse entre un montón de ámbitos hacia donde las palabras me dejen llegar:
Actualidad, curiosidades, cultura, viajes, moda, recetas...

domingo, 9 de septiembre de 2012

BIZCOCHO DE CEBRA

A medida que nos adentramos en septiembre, estamos viendo que el verano comienza a despedirse de nosotros con sus días más cortos para dar paso a esas tardes de otoño en las que, muy especialmente los domingos como hoy, tanto apetece reunirse en casa con los familiares o amigos para compartir confidencias. Pero como todos sabemos, nada sería de esas confidencias si no se acompañasen de un buen café y un toque dulce. 

 

Mi entrada de hoy tratará muy especialmente de dulcificar una de vuestras tardes de domingo con una receta que aprendí hace un par de años cuando estuve en Berlín. Os aseguro que es un bizcocho realmente delicioso y, sobre todo, sencillo. Os animo encarecidamente a que lo hagáis y me escribáis diciendo cómo os ha ido la aventura en la cocina... ¡Ahora os explico cómo va esto!


1. COGER BOL Nº1 Y dentro...

Batir las claras (dejadlo a un lado)
[truco: si le añadís un toque de sal os quedarán más firmes]

2. COGER BOL Nº2 Y dentro...

5 huevos
250 gramos de azúcar
(1 sobre de azúcar de vainilla)
1/2 aroma de ron

3. AÑADIR AL BOL Nº2

125 ml agua
250 ml aceite
Añadir las claras del bol nº1

4.AÑADIR AL BOL Nº2

375 harina
3 cucharaditas de ROYAL
5. DIVIDIR LA MASA Y HORNO.

1 parte --> permanece como está (blanca).
1 parte -->  añadimos 2 cucharadas de cacao.

A continuación, y tras haber preparado el molde que se meterá en el horno (con margarina y harina, por ejemplo), se reparte capa a capa la masa. Primero una blanca y luego una negra hasta el final.Es muy importante hacerlo cuidadosamente desde el centro y yo recomiendo, por experiencia, hacerlo con una cucharada sopera e ir echando dos de cada vez.

Horno: 160º - aprox. 40 minutos
6. [Decoración]

Como he dicho antes, si queréis que sea un simple bizcocho, no necesita ningún tipo de decoración, pues en sí ya es un un dulce muy original por las rayas de cebra que esconde en el interior. Sin embargo, yo lo he hecho en un par de ocasiones como tarta de cumpleaños acompañándolo con un sencillo glaseado. Lo veréis en las fotos que os pongo más abajo.

Los ingredientes para hacer el glaseado son:

150 gramos de azúcar glas
3 cucharadas de agua
2 cucharadas de ron

Lo único que tenéis que hacer es mezclar bien estos ingredientes y luego pintar el bizcocho por encima con un pincel de repostería.

La ventaja de hacer un glaseado es que se queda en un estado sólido con fondo blanco sobre el que se puede colocar todo aquello que se quiera: gominolas, velas, cosas de chocolate etc. En mi caso, yo me había traído de Alemania unos rotuladores decorativos de repostería y los utilicé para escribir sobre el glaseado. Pero bueno, que aquí también se pueden encontrar.



Estas son las fotos que yo saqué a un bizcocho de cebra con decoración de glaseado para  el cumpleaños de una prima mía:











viernes, 7 de septiembre de 2012

CUIDA TU ESPAÑOL

Al igual que otros aspectos que forman parte de tu vida, tales como tu forma de vestir, de comer, de relacionarte, de divertirte, de cultivarte en tus aficiones etc., tu modo de escribir y de expresarte también dicen mucho de ti

Si bien es cierto que el registro varía dependiendo de la formalidad de la situación en la que nos encontremos, esto no debe ser una excusa en ningún caso para descuidar nuestro lenguaje. Debemos conseguir dominar nuestro lengua madre, ¡por cierto!, algo fundamental para aprender futuros idiomas.

Y me refiero a un dominio tanto en el plano escrito como en el plano oral, y adaptarlo a la formalidad requerida, pues es la clave básica para poder hacer llegar el mensaje adecuado y preciso al receptor y no llegar a ningún tipo de malentendidos.

Existen un montón de técnicas y estrategias que todos conocemos para poder cuidar y mejorar nuestro español. No me gusta meterme en el terreno personal y decir que unas estrategias son mejores que otras, pues cada uno tiene que escoger las suyas tras ser consciente de sus propias carencias. Sin embargo, sí me gustaría que apuntaseis algo que a mí me resulta muy útil y actual. Se trata de la página web de la Fundación del Español Urgente, donde podréis encontrar un montón de cosas relacionadas con nuestro idioma. 

¡Lo más interesante! Podéis suscribiros gratuitamente a las recomendaciones, y cada día recibiréis un pequeño mail, acompañado de varios ejemplos prácticos.


Ejemplos (2) que llegaron a mi correo:


Recomendación del día:

paquete, envase o lote, mejor que pack


Recomendación del día:

el % se escribe separado de la cifra a la que acompaña

El término pack, ‘conjunto de artículos iguales o similares que se agrupan, especialmente para reparto o venta’, es un anglicismo evitable, según el Diccionario panhispánico de dudas, y en su lugar pueden emplearse las palabras paquete, envase, lote o combo, según el contexto.

Por lo que en ejemplos como «El primer pack solidario de juegos llega a España para ayudar a los niños con cáncer» o «Sony anuncia nuevos packs de PS Vita por tiempo limitado» hubiera sido preferible decir  «El primer paquete solidario de juegos llega a España para ayudar a los niños con cáncer» o «Sony anuncia nuevos lotes de PS Vita por tiempo limitado».

Cuando se escribe una cifra seguida de un símbolo, como el del porcentaje (%), ha de dejarse un espacio de separación entre ambos.

Sin embargo, es muy frecuente encontrar en la prensa ejemplos como «La tasa general de IVA sube al 21% y la tasa reducida al 10%», «Algunos establecimientos ya han lanzado descuentos del 21%» donde lo más adecuado, según la Ortografía de las Academias de las Lengua y el Sistema Internacional de Magnitudes de la ISO, habría sido dejar un espacio de separación entre la cifra y el porcentaje.

Se recuerda además que esta norma se aplica también a otros símbolos, como los de las unidades monetarias (el dólar, $, o el euro, €; por ejemplo) o los de las unidades físicas y matemáticas (como el grado Celsius, °C).

Así, en los ejemplos anteriores hubiera sido preferible escribir «La tasa general de IVA sube al 21 % y la tasa reducida al 10 %» y «Algunos establecimientos ya han lanzado descuentos del 21 %».

jueves, 6 de septiembre de 2012

EL EFECTO PIGMALIÓN

Ayer al mediodía estuve viendo el programa de Para todos la 2, de TVE, en el que en un momento dado entrevistaron a la psicóloga Patricia Ramírez Loeffler, especializada en psicología deportiva de alto rendimiento. Estuvo hablando básicamente de que el mejor modo de superar los miedos es enfrentarse a ellos y de que no pasa absolutamente nada de si nos equivocamos con nuestras elecciones alguna vez; algo que aplicaba a todos los ámbitos, tales como el personal como el profesional. 


Todo esto forma parte de un proceso de madurez que nos conducirá a ese camino por el que queremos llevar nuestra vida. El problema está, y así lo matizaba ella estupendamente, en que no queremos salir de nuestra "zona de confort", es decir, tenemos miedo a arriesgar, a dar un paso más y a equivocarnos por miedo a que suceda ese error tan condenado y que siempre ha sido tan negativo ya desde nuestra más tierna infancia. Y así, explicaba ella, desde pequeños, en la escuela, siempre se han "condenado" de alguna manera los errores, lo que está mal hecho, en lugar de potenciar más lo positivo da cada uno de los alumnos.

Justo cuando Patricia Ramírez trató esta última idea, comenzó a hablar muy brevemente sobre algo que tal vez a muchos os suene: el efecto Pigmalión. Como indica su nombre, "Pigmalión" es un nombre procedente de la mitología griega (aquí podéis leer el mito) que la psicología adaptó a su campo. 

Así, el efecto Pigmalión en psicología se refiere a la confianza que los demás tengan sobre nosotros mismos; lo que puede proporcionarnos fuerzas para la consecución de las metas más difíciles. Es, por tanto, un principio de actuación a partir de las expectativas ajenas que tienden a realizarse cuando existe un fuerte deseo que las impulsa.

Lo cierto es que esta idea con nombre tan pomposo no deja de transmitirme un enorme valor de generosidad y apoyo a cualquiera de esas personas que están cerca de ti y necesitan alguno de tus consejos. ¡Qué sé yo! Dígase un amigo que está muy indeciso y no sabe qué hacer con su futuro porque es un desastre, imagínate que tu hermano pequeño es un desastre con las matemáticas y dice que no vale para nada, tu novio no levanta cabeza desde que fallecieron sus padres y no quiere saber nada del mundo, tu prima ha dado a luz a una niña enferma y tienes que ayudarla a dar lo mejor de sí en esa dura situación etc. 

Y un sinfín de situaciones que nos pueden ocurrir a cada uno de nosotros. Lo que sí, tendríamos que estar preparados para ser ese fuerte deseo que les ayude. Y para ello, basta con ser amigos y no necesariamente Pigmaliones.

martes, 4 de septiembre de 2012

¿ERES ELEGANTE?

La "elegancia" es un término muy difícil de definir, pues es un concepto muy subjetivo que a menudo se confunde con otros tales como la moda, el estilo o el lujo. No obstante, está relacionado con el propio estilo de vida de cada individuo. Constituye todo ese conjunto de cualidades que van desde el comportamiento social hasta la delicadeza y el buen gusto.

A lo largo de los siglos, son muchos quienes han intentado definir este término. Así, en el siglo XIX el escritor francés Honoré de Balzac decía que es la ciencia de no hacer nada igual que los demás, pareciendo que se hace todo de la misma manera que ellos. Más adelante, la diseñadora Carolina Herrera sostendría que la elegancia no tiene mucho que ver con lo que uno se pone, sino más bien con la propia actitud.


De este modo, podemos establecer que ser elegante está mucho menos relacionado con lo que te pones que con cómo lo luces. Es el resultado de una formación temprana, de la observación constante, de una predisposición personal. Sin embargo, existen algunas pequeñas reglas básicas que pueden aprenderse para conseguir una elegancia más natural. Os las muestro a continuación:
  1. No vayáis recargados. No conviene que os paséis ni con la ropa (talle, colores, estampados) ni con los accesorios. Siempre deberíais comprar las prendas en el talle que os corresponde, ni muy ajustadas, ni muy sueltas. En este sentido, el estilo clásico nunca falla. Coco Chanel recomendaba: “Antes de salir, mírate al espejo y deja algo que te sobre: menos es más”. 
  2. Aseo y cuidado de la ropa. Es fundamental que todo lo que elijáis para vestir esté en perfectas condiciones. Vuestro vestido puede estar impecable pero lo podéis estropear fácilmente con un par de zapatos gastados. Es necesario que aprendáis a cuidar vuestras prendas. Asegúraos de no llevar prendas deshilachadas, agujeros, manchas o cualquier indicio de descuido o falta de higiene.
  3. Un consejo para cuando vayáis de compras. Hay cinco cosas en las que es recomendable invertir un poco más de dinero: accesorios, carteras, bolsos, calzado y perfume.
  4. Postura. La cuestión postural dice mucho de nosotros mismos, aún sin que usemos las palabras. Tratad siempre de estar y caminar derechos, sentaos con las piernas juntas y no os dejéis caer en la silla.
  5. Cuida los modales. Ser educados y tener buenos modales es la mejor “inversión” que podéis hacer en todos los ámbitos de la vida. Es lo que más recuerdan o lo que más pueden detestar de uno. Podéis estar perfectamente vestidos, con colores muy bien combinados, aseados, peinados o impecables. Sin embargo, si le habláis a la gente en un mal tono, sois antipáticos, interrumpís cualquier conversación u os comportáis como unos maleducados, el glamour desaparece como por arte de magia.
Y ya por último, os dejo con una selección y ejemplo de personajes que a mí, personalmente, me transmiten cierto aire de elegancia.  Esta selección es un simple fruto de todo lo que puedo llegar a conocer en la tele o en las revistas sobre ellos y, como es obvio que no los trato en persona, esta opinión es más que subjetiva y, con ello, opinable.


Tamara Rojo, Prima ballerina del Royal Ballet de Londres.


Fernando Llorente, delantero centro del Athletic Club.

Natalie Portman, actriz.

Raúl González, delantero del Al-Sadd Sports Club.

Natalia Vodianova, modelo.

Cayetano Rivera Ordóñez, torero.

Catalina, duquesa de Cambridge. 

Iker Casillas, portero del Real Madrid.

domingo, 2 de septiembre de 2012

PORQUE TODO LLEGA

Las imágenes de hoy valen más que mil palabras. Y a continuación os explicaré por qué.

La primera de ellas parece un simple mapa de Alemania que destaca las ciudades más importantes de este país tan influyente en el panorama mundial del siglo XXI. Sin embargo, yo la he escogido muy especialmente porque subraya la localidad de Essen, ciudad donde comenzaré a trabajar en unas semanas. De hecho, en menos de nueve días  y si ningún percance sucediese, esta chica recién licenciada y con un montón de ganas de aprender y de trabajar estará respirando unos aires que si bien muchos dicen son muy distintos a los españoles, yo sé que congenian muy bien con los alemanes.

¿Os animáis a una visita al país germano? Con este mapa explicativo no tenéis excusa para preguntarme por la ortografía ni la situación geográfica de Essen. Tampoco acepto la excusa del tema económico porque un billete cogido a tiempo con destino Düsseldorf/ Dortmund/Colonia/Bonn (dependiendo de dónde viváis) es más que económico. Así que ahora lo dejo todo en vuestras manos. La invitación oficial queda hecha para todos mis familiares y amigos que me estén leyendo en este instante.



La segunda de las imágenes es una postal de bienvenida a Alemania que recibí por correo electrónico hace un par de días de una de las compañeras con las que trabajaré en Alemania. Quise ponerla aquí porque esta mujer ha estado pendiente de mí con sus correos electrónicos en todo momento desde que supo que yo trabajaría con ella en Essen. ¿Quién dijo que el carácter alemán era seco y frío? A mí me encantaría que reflexionásemos muchas veces sobre estas cosas. Admito que detesto los estereotipos. No creo en ellos. Cuanto más viajo y conozco a la gente, más me doy cuenta de que cada persona es un universo muy grande por descubrir y que generalizar es algo muy osado. Y no sé vosotros, pero la ternura que encierra esta fotografía no me parecería digna de un "frío y seco" alemán.