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sábado, 13 de junio de 2015

CUIDARSE

Las revistas ya llevan más de un mes anunciando que se acerca el verano y, con ello, la famosa operación bikini. La obsesión por las dietas y el ejercicio físico comienza a ser el tema recurrente entre sus páginas. Y es que todos, tanto ellas como ellos, queremos estar perfectos para lucir traje de baño y modelitos de verano. Y si tiene lugar algún evento social como bautizos, comuniones o bodas queremos que el vestido o traje de gala nos siente como un guante.


¿Qué pasa pues el resto del año? ¿Creéis que la gente pasa olímpicamente de cuidarse y espera a un par de meses antes del verano para ponerse a tono? Yo personalmente pienso que no es así. Pienso que eso ocurría más hace algunos años que ahora. Creo que la cultura de cuidarse y mimarse se ha extendido entre la población en los últimos años y que la gente trata de mantenerse a tono durante todo el año para sentirse bien en cada época y no solo en verano.




Yo personalmente, soy de las que me gusta cuidarme durante todo el año. Sin ser excesiva en los cuidados, me gusta comer sano, hacer deporte y cuidar mi pelo y mi piel con buenos productos.

COMER SANO

Tras la vuelta de mi estancia en Alemania mi alimentación ha cambiado ligeramente. De cocinar platos sencillos y ligeros a la plancha, vapor o al horno, he pasado a comer platos  más elaborados con salsas o especias cocinados por mi madre. A veces incluso, comemos dos platos, cuando hay alguna sopa o puré. Además, mi consumo en pescado, mi comida favorita, ha aumentado. En Berlín comprar pescado fresco era toda una odisea, pues no se encontraba en todos los supermercados y su precio era más que disparatado. Yo me hacía con los congelados, sobre todo con salmón y atún, y aún así su sabor no se podía comparar con el delicioso pescado gallego que se puede comprar aquí.



La suerte de estar en casa es que yo apenas cocino y mi madre es la que siempre nos pone el plato encima de la mesa. Es la típica madre que adora su papel de ama de casa y ayudarla en la cocina no le va demasiado bien. No tiene paciencia para enseñar así que yo me limito a poner la mesa…


Debo admitir que cocina estupendamente e intenta hacerlo de una manera sana. Le gusta cocinar variado y alternar la carne con el pescado y los huevos. Además, no abusa de grasas ni sal. De vez en cuando tira un poco de la repostería haciendo un bizcocho de maíz o unas deliciosas magdalenas caseras. En casa, es ella quien cuida de que nuestra alimentación sea lo más sana posible comprando así productos light o bajos en sal . Y lo mejor es que lo consigue.

HACER DEPORTE

Siempre me ha gustado hacer deporte y lo cierto es que lo practico desde chiquitita. Primero gimnasia rítmica, luego baile moderno y finalmente mi gran pasión y a la que más años he dedicado, la danza clásica. Tras dejar de bailar en el año 2010, pues los compromisos laborales me impidieron continuar con la rutina tan exigente del ballet clásico, siempre he seguido ligada al deporte: pilates, yoga, natación, running, máquinas en el gimnasio…Y es que todo este deporte me ha ayudado a no perder ni la flexibilidad, ni la fuerza ni el equilibrio alcanzado en mis años de ballet. 




Sin embargo, hoy día puedo decir que mi mayor deporte es caminar. Intento ir caminando siempre a todos los lugares y evitar el transporte público, pues mi ciudad de A Coruña es pequeña y fácil de recorrer. Aunque me gustaría contar con una bicicleta, lo cierto es que en esta ciudad hay pocas zonas habilitadas para ella y conducir por el carril de los coches se hace bastante peligroso. Al contrario de otras ciudades, los coruñeses no estamos acostumbrados a este medio de transporte y somos bastante reacios a tenerlas en carretera.



CUIDAR EL PELO

Para muchos, el cabello es uno de los mayores atractivos físicos de una persona, especialmente el de la mujer. Hoy día la mayoría de las adolescentes que vemos por la calle lo lleva suelto, largo y planchado. Podemos decir, al estilo del famoso "pelo Pantene". No obstante, a los chicos también les gusta presumir y cambiar de corte de pelo y cada vez más comienzan a utilizar productos específicos para su cuidado.


A mí me gusta mucho cuidarme el pelo y para ello visito regularmente la peluquería a sanearme las puntas o hacerme algún pequeño cambio tipo ponerme flequillo o hacerme más capas. En casa, y aunque varío de vez en cuando, uso champú Pantene y crema o mascarilla de la marca Deliplus. De ponerme mechas no quiero oír hablar, pues las tuve y me aburrí enseguida de ellas. Para taparlas, me teñí con un color más oscuro que el mío natural y me quedó un tanto artificial... Ahora que se me ha ido ese tono más oscuro ya solo me quedan las mechas por la zona de las puntas, al estilo californianas, y menos mal que cada vez que me corto el pelo ya queda menos para que se me vayan. Opino que cuanto más se retrase la tarea de teñirse el pelo mejor que mejor. No hay nada como el color natural del pelo mismo y no tener que estar pendiente del tinte a cada paso.

CUIDAR LA PIEL

Es el cuidado en el que obtengo un suspenso seguro. Me hidrato el cuerpo con poca frecuencia y trato mal la piel de mi pobre cara porque siempre estoy encima del grano o punto negro y me dejo unas marcas horribles. Antes esto me ocurría mucho en la espalda y ahora no me la toco prácticamente.


Aunque me encantaría hacerme la depilación láser, vistos los maravillosos resultados que muchos obtienen, yo sigo con la clásica depilación con cera caliente en la peluquería. Así, una vez al mes visito a mi esteticista y peluquera Pili y me depila siempre labio, piernas y brazos. Las cejas me las hago yo, al igual que ingles y axilas. La sensación postdepilación es genial, sobre todo en los brazos…

La belleza es ese misterio hermoso
que no descifran ni la psicología ni la retórica.
(Jorge Luis Borges)

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